El lavado y secado en la industria alimentaria son procesos críticos para garantizar la seguridad y la calidad de los productos alimenticios. Estos procesos se llevan a cabo tanto en la fase de producción como en la de envasado. Estos procesos se llevan a cabo de manera cuidadosa y controlada para cumplir con los estándares regulatorios y las mejores prácticas de fabricación.
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Aplicaciones
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Pre-lavado de materias primas
Antes de entrar en el proceso de producción, las materias primas, como frutas, verduras o granos, pueden ser sometidas a un pre-lavado para eliminar la suciedad, los residuos de tierra u otros contaminantes superficiales. Esto se realiza típicamente utilizando sistemas de lavado por inmersión o rociadores de agua a alta presión. -
Lavado durante la producción
Durante la fabricación de alimentos, es común lavar los equipos, recipientes y superficies que entran en contacto con los alimentos para eliminar cualquier residuo o contaminante. Esto se hace utilizando sistemas de lavado automático con agua y detergentes aprobados para uso alimentario. -
Lavado de envases
Antes de ser llenados con alimentos, los envases, como botellas, latas o bolsas, también pueden ser sometidos a un proceso de lavado para eliminar cualquier suciedad o residuo que pueda afectar la calidad del producto final. Esto se realiza generalmente con sistemas de lavado automatizados que utilizan agua y productos químicos desinfectantes.
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Secado de materias primas
Después del lavado, algunas materias primas pueden requerir un proceso de secado para eliminar el exceso de humedad antes de continuar con la producción. Esto puede hacerse mediante métodos de secado al aire, secado por convección o secado mediante el uso de equipos como secadores de tambor o secadores por lecho fluidizado. -
Secado de equipos y superficies
Después del lavado, es importante secar adecuadamente los equipos y las superficies para evitar la acumulación de humedad que pueda favorecer el crecimiento de bacterias o moho. Esto se realiza generalmente utilizando paños limpios o sistemas de secado por aire caliente. -
Secado de envases
Después del lavado, los envases también deben secarse para garantizar que estén libres de humedad antes de ser llenados con alimentos. Esto se puede lograr mediante sistemas de soplado de aire caliente o sistemas de secado por calentamiento infrarrojo.



